Ley y orden

Ley y orden

ley&ordenLa primera obligación de un gobernante no es sonreír, sino garantizar la ley y el orden. Algunos líderes europeos posan intensos cuando alguien abandona el grotesco, infumable y costoso Acuerdo de París pero les cuesta un poco más mostrarse resolutivos ante el terrorismo islamista. Daesh es hoy la primera urgencia de cualquier político occidental que se precie y el ataque de ayer en Notre Dame no es sino el penúltimo recordatorio. Quien ha convertido París, Londres o cualquier evento multitudinario en un potencial campo de batalla tiene nombre y apellidos perfectamente reconocibles. Si algún alcalde, presidente o fanático de selfies en redes sociales considera que el terrorismo es algo a lo que “hay que acostumbrarse”, ya debería estar haciendo las maletas. Occidente no se ha construido para aceptar ninguna derrota.

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