NEWSLETER 363: La moción del fracaso

NEWSLETER 363: La moción del fracaso

newsletter363Pulsa aquí para recibir gratis nuestro newsletter diario

¡Hoy es miércoles! El 14 de junio de 2017 Don Pablo Iglesias cosechará el sonoro éxito de perder una moción de censura con los únicos votos a favor de ERC y los herederos de la ETA. Si esto lo hubiera planeado su peor enemigo, no habría salido tan perfecto.

Sopor en el Congreso

El carisma, como el sentido del humor, se tiene o no se tiene. Irene Montero no lo cuenta entre sus virtudes y precisamente por eso su intervención de ayer, que superó las dos horas, fue tan soporífera como sonrojante. Montero no interesa, e Iglesias, que como mucho llegó a suscitar curiosidad hace algunos meses, está a punto de abandonar la indiferencia para entrar de lleno en la mera lástima. Al candidato le quedaba tan grande el escenario que, en comparación, la talla de su chaqueta parecía casi lo de menos. Rajoy se lo tomó como un día de asuntos propios y les trató con una condescendencia casi despectiva: no sois nadie y, a este paso, no lo vais a ser jamás. La puntilla, en cambio, se la dio Ana Oramas; cinco minutos le bastaron para desmontar las diez horas de sermón de la pareja. A este paso, Podemos no va a servir ni como chiste.

La moción del fracaso

Irene Montero comenzó enumerando una larga lista de casos de corrupción en los que estaba involucrado el PP. “Las sentencias las acato, los periódicos los leo y las habladurías las desprecio”, le respondió más tarde Rajoy dando por cerradas las dos horas de discurso de la diputada.

La moción fue más intensa en Twitter que en el hemiciclo, donde la mayoría de los presentes la tomaban como un mero trámite en el que todos tenían que figurar. “La obra de teatro más cara de la historia”, definió Oramas poco antes de decirle a Iglesias que ella no era una mujer sumisa, “como las que le gustan a usted”.

PSOE y Ciudadanos pasaron de puntillas en un partido que no es el suyo, Rajoy decidió intervenir más por hobby que por necesidad e Iglesias no supo salir airoso de un circo en el que solo le acompañan ERC y los herederos de la ETA. La ópera bufa llega a su fin mañana; al menos nos hemos reído.

Mentiras abominables

El fiscal general de EEUU, Jeff Sessions, compareció ante la Comisión de Inteligencia del Senado americano para ser interrogado sobre su relación con Rusia. La trama rusa, que podría haber influido en las elecciones de EEUU, le acecha ante las sospechas de colusión.

Durante toda su declaración, negó rotundamente ser parte de dicha trama y calificó cualquier insinuación como “mentiras abominables”. Además, negó haber interferido en las investigaciones sobre la cuestión y rechazó haber mantenido reuniones secretas con representantes de Moscú.

Sessions contaba con el respaldo de Trump pero su posición vulnerable ha hecho que pierda el favor del presidente en los últimos meses. Los republicanos y demócratas no quedaron convencidos de sus explicaciones y, sobre todo, de sus sonoros silencios a la hora de explicar las cuestiones más controvertidas.

La puerta está abierta

La UE es consciente de la debilidad interna y externa de May y está dispuesta a ofrecerle una salida. Emmanuel Macron recibió ayer a la dirigente británica en París y le recordó que la puerta sigue abierta en caso de que desee paralizar el Brexit y retornar a la Unión. Aunque el tema principal de la visita era la lucha antiterrorista, la cuestión de las negociaciones para la salida del Brexit ocuparon un gran espacio. 

Es poco probable que Londres dé marcha atrás en el corto plazo pero Macron lanzó ayer un mensaje de solidez que May, en atención a su debilitada posición, no puede pasar por alto.

Dos días para marcar el rumbo

La FED comienza hoy su reunión de dos días en la que marcará el rumbo de la política monetaria los próximos meses y en la que, como dejamos patente ayer, lo más probable es que continúe subiendo tipos. Los analistas otorgan una posibilidad del 90% de que el precio del dinero se sitúe entre el 1% y el 1.25%, lo que mandaría un claro mensaje al resto de Bancos Centrales del mundo. Draghi ya dejó caer hace unos días que el fin de las políticas de estímulo en Europa también podría ser próximo.

Aún así, la debilidad de la economía estadounidense en los primeros meses de 2016 podría retrasar algo la decisión.