NEWSLETTER 401: Un selfie con Otegi

NEWSLETTER 401: Un selfie con Otegi

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Buenos días, hoy es miércoles 13 de septiembre:

En Cataluña se ha pitado al Gobierno, se ha insultado al Rey y se ha laminado a la oposición, pero al terrorista Arnaldo Otegi se le recibe con honores, se le masajea en la televisión pública y, una vez en la calle, se le agasaja con solicitudes de selfies. El seny, junto a la señera o la Corona catalano-aragonesa, no es sino otro mito fabricado por golpistas.

La Fiscalía requirió ayer a Trapero que investigara los preparativos del 1-O y éste parece haber aceptado, aunque como su actuación sea tan fiable como antes de los atentados, no sólo habrá referéndum sino también independencia. La Policía Nacional y la Guardia Civil, de forma incomprensible, quedarán relegados a un segundo plano como meras fuerzas subsidiarias en aquella parte de España.

Trapero ha enviado una circular a todos los Mozos informándoles de la instrucción del fiscal y asegurando que observa indicios de desobediencia y prevaricación en los cargos públicos que promueven el referéndum. Según sus propias palabras, la policía autonómica deberá estar vigilante ante la posible comisión de delitos. ¿Alguien cree en la especial diligencia de este cuerpo?

Los alcaldes socialistas, regidores de algunas de las ciudades más importantes de la región, han denunciado presiones y acoso por no querer quebrar la ley el 1 de octubre. Es curioso que, después de décadas de fascinación de la izquierda por el separatismo, sean ahora sus propios admirados quienes les acusen de traidores y vendidos por no participar del Golpe de Estado. Qué paradojas.

En Francia, don Manuel Macron está realizando un esfuerzo titánico por modernizar las estructuras de un Estado mastodóntico y anquilosado en la burocracia y el exceso de regulación. La izquierda allí, como aquí, se vuelve a posicionar en contra de la modernidad cada vez que puede. Tras el anuncio de reforma laboral, los insumisos han sacado a sus tropas a la calle y, junto a los sindicatos, pretenden boicotear de manera violenta, cómo si no, los esfuerzos ejecutivos de su presidente.

Macron no se anda con rodeos y se lo ha explicado de forma meridiana: “no voy a ceder ante vagos y cínicos”. Y punto. La reforma, inspirada en la española, flexibiliza el mercado laboral, facilita la contratación y reduce sensiblemente el poder de los sindicatos. Aire fresco.

Venezuela, en cambio, prosigue sumergiéndose en el fango, y ya lleva avanzados unos cuantos kilómetros. Algún día habrá que analizar cómo, un movimiento que cuenta con el más amplio respaldo social y que tiene dos tercios de la Asamblea Nacional, es incapaz no sólo de hacerse con el poder sino tan siquiera de no ser aplastado por su enemigo. Incomprensiblemente, y después de haber sido humillados y pisoteados por el chavismo, han aceptado una nueva negociación con el dictador Maduro y con Rodríguez Zapatero de intermediario.

Harán bueno aquello de Churchill: quisieron evitar la guerra y acabarán teniendo deshonor, dictadura y guerra.

Siempre vuestro,

mb.