NEWSLETTER 407: Fracasada

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Buenos días, hoy es lunes 25 de septiembre:

Rodríguez Zapatero llamó fracasada a Merkel y hoy, en 2017, ya sabemos que cumplirá al menos cuatro mandatos al frente de la primera potencia europea. Cuando dentro de cuatro años (quizás) vuelva a presentarse a las elecciones, ya habrá superado a Adenauer y Kohl como la canciller que más tiempo dirigió a su país.

Angela Merkel volvió a ganar unas elecciones en las que, a pesar de todo, bajó en número de apoyos. Martin Schulz, que se las prometía muy felices como revulsivo de los socialdemócratas, cosechó un sonoro fracaso y obtuvo uno de los peores resutados históricos de su formación, con apenas un 20% de los apoyos. La noticia más relevante es la irrupción de AfD, al que muchos catalogan como ultraderecha, en el parlamento con 95 diputados sobre 690

La principal duda ahora reside en saber con quién formará Gobierno Merkel. La gran coalición con el partido socialdemócrata parece poco probable, toda vez que el propio Schulz ha anunciado que quieren liderar la oposición para que no quede AfD como referente del descontento. Se abre así la opción de la coalición Jamaica, que uniría a conservadores (negros), liberales (amarillos) y verdes (ídem) en un Gobierno en el que habría que practicar contorsionismo ideológico, especialmente por la entrada de estos últimos.

Después de doce años en el poder, Merkel ha ocupado de pleno el centro político del país. De manera muy similar a lo que ha buscado Rajoy Brey con el PP en España, la CDU es un partido mucho más identificado con el mantenimiento del orden y la eficiencia en la gestión que con principios ideológicos muy marcados. A Merkel hoy la podría votar cualquiera que, desde la derecha o la izquierda, crea en el orden establecido: economía mixta, democracia liberal y europeísmo.

La tentación que surge, también, es catalogar como nazis a AfD, aunque se trata de un punto de vista mucho más sensacionalista que certero. A día de hoy, puesto que se trata de una formación con menos de un lustro de vida, AfD es un partido económicamente liberal, muy conservador en lo social y de corte populista, puesto que defiende la democracia directa y la celebración de referéndums para todo aquello que no le gusta (UE y euro, principalmente).

AfD es una formación creada por profesores universitarios y surgida a raíz del descontento tras la crisis. Defiende una política económica de bajos impuestos, una defensa a ultranza de la identidad alemana y se caracteriza por su rechazo a la Unión y al euro. Las diferencias más notables con respecto a los democristianos de Merkel son precisamente esas: la política migratoria, el proteccionismo comercial y el antieuropeísmo. 

En España, mientras tanto, prosigue el golpe de Estado. La novedad es que ahora los golpistas acuden a programas en prime time en lugar de ocupar el lugar que les corresponde: la cárcel. Puigdemont visitó Salvados y fue vapuleado por su presentador, capaz de desmontar su endeble discurso con un par de preguntas comprometidas y sin un despliegue memorable de brillantez.

El gran éxito de los golpistas, del que aún no son muy conscientes, es el haber despertado el patriotismo en una población que, hasta ahora, había sido educada casi para lo contrario. Mientras el nacionalismo se pudre en sus vítores a Otegi y destapa su verdadera naturaleza totalitaria, en el resto de España y en la propia Cataluña cada vez son más los ciudadanos que sacan sin complejos su bandera en defensa de la Constitución y la soberanía nacional.

Grupos espontáneos de españoles han acudido a comandancias de la Guardia Civil, comisarías de Policía o plazas de sus ciudades a celebrar su españolidad y a apoyar a las fuerzas del orden, vilipendiadas y perseguidas en Cataluña ante la inacción y pasividad de un cuerpo infame, inútil y desleal como los Mozos de Escuadra. Cuando todo esto termine, ya no habrá ningún motivo práctico o político para mantener esa policía regional. Son una vergüenza.

Contingentes cada vez más numerosos de policías y guardias civiles están acudiendo a Cataluña ante lo que pueda suceder el 1-O, cada vez más conscientes de que los Mozos no harán absolutamente nada. El Gobierno ha nombrado un mando único para coordinar a todas las fuerzas y, aunque el tal Trapero ha afirmado acatar la decisión, a nadie le cabe duda de que su aportación será más desleal que útil.

Los Mozos están persiguiendo a sus propios compañeros de las demás fuerzas de seguridad, y junto con los medios catalanes están participando de una labor de identificación y acoso para que los manifestantes del golpismo acudan a sus lugares de alojamiento a insultarles, molestarles e intimidarles. El Gobierno no debe conformarse con restablecer el orden, sino identificar los tumores y extirparlos con una contudencia absolutamente implacable.

La Fiscalía ya contempla (¡a buenas horas!) los delitos de sedición para los organizadores de todo este aquelarre. Cada minuto que pasa es más desproporcionada, por lo tibia, la actuación del Gobierno frente a los desmanes del golpismo.

Este partido jamás debería acabar en empate.

Siempre vuestro,

mb.