NEWSLETTER 412: Rebelión

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Buenos días, hoy es martes 3 de octubre y Puigdemont, Junqueras y Trapero siguen sin ir a prisión:

El Gobierno de España, cobarde, mediocre y a cinco minutos de ser cómplice de un golpe de Estado mantiene a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desprotegidos y abandonados en una región cada vez más controlada por golpistas.

Hay quien asocia a Mariano Rajoy con Chamberlain pero a estas alturas es mucho más oportuno compararlo con Carlos IV, el incompetente que le regaló España a los franceses hasta que los españoles, siempre los españoles, recuperaron su soberanía.

Desde ayer, la insurrecta Cataluña es un territorio inhabitable para policías y guardias civiles, que están abandonando hoteles y residencias ante las presiones, amenazas e intimidación de una turba callejera alentada desde la Generalidad golpista. Alcaldes del PSC expulsando a las fuerzas del orden, los mozos apoyando la rebelión, Puigdemont y Junqueras a punto de proclamar la independencia y un señor en Moncloa sin plan ni coraje.

En Madrid uno no sabe si son más incompetentes o traidores. Mariano Rajoy quiere comparecer en el Congreso como si el parlamentarismo pudiera solucionar algo a estas horas, Rivera pidiendo ahora el 155 que anteayer descartaba y Sánchez exigiendo diálogo con los golpistas y deseando consumar su traición. Estos tres señores creen que tratan con un problema político cuando hoy es de orden público y mañana será, sencillamente, una cuestión militar.

Rajoy piensa en elecciones generales, Rivera en autonómicas y Sánchez en moción de censura. Si creen cualquier de estos tres partidos que van a sobrevivir a un golpe de Estado es que están absolutamente alejados de la realidad. Hoy el votante del PP y Ciudadanos, traicionado e irascible, no tiene ningún afán de mirar a su izquierda para buscar soluciones. Hoy, quien votó a Rajoy, está mucho más cerca de Abascal que de Rivera.

La España mayoritaria, la que ya ha sacado las banderas a los balcones desafiando cualquier prejuicio y complejo, está a un paso de salir en masa a la calle sin un partido parlamentario que les represente. Si los incompetentes de de Moncloa y la Carrera de San Jerónimo siguen escupiendo a la realidad, se encontrarán con una España enfrentada: la Cataluña insurrecta y la España mayoritaria que se cuenta por millones.

Ayer conocimos que Juan Ignacio Zoido confió en los mozos hasta última hora, y que después de las repetidas afrentas y traiciones estaba convencido de que cooperarían el domingo. Si este señor, ministro del Interior y con absolutamente todos los resortes del Estado para prever situaciones de este calibre ha sido incapaz de contemplar lo que sucedió este fin de semana en Cataluña, el veredicto es inapelable: no puede seguir en el cargo ni un minuto más.

España no reclama a estas alturas el 155. Reclama y exige la disolución sine die de la autonomía catalana, la detención inmediata de los golpistas, contingentes militares que aseguren la legalidad en Cataluña, el cierre de las televisiones y medios afines al golpe de Estado y la puesta en marcha de un proceso recentralizador que acabe con esta farsa. La España que en los próximos días va a salir a la calle en masa a defender su soberanía lo hará al margen de un Gobierno incompetente y una oposición absolutamente mediocre.

Hay quien tiene miedo de la opinión internacional obviando que Estados Unidos e Israel, dos de las democracias más sólidas y por ello contundentes de nuestro tiempo, hace años perdieron la batalla del relato pero ganaron la que cuenta, que es la de la realidad.

Presidente Rajoy: si no actúa hoy mismo, pasará a la historia como un estorbo cómplice de los delincuentes.

Siempre vuestro,

mb.