PERDIÓ HILLARY

PERDIÓ HILLARY
Trump venció a Clitnon en la carrera por la Casa Blanca

Donald Trump se impuso a Hillary Clinton en un sorprendente resultado electoral. Explicamos las claves de su éxito y por qué se produjo la derrota de la candidata demócrata.

El béisbol es un juego de nueve inning y es absolutamente popular en los Estados Unidos. Puede ser poco emocionante si hay disparidad en los equipos y uno de ellos comienza ganando desde el primer inning por una diferencia abismal, pero hay partidos que son reñidos, donde pasa de todo, donde uno va arriba en un inning y el otro se pone arriba en el siguiente inning; hay otros donde un equipo lo lleva ganando desde el principio con una mínima diferencia y es allí en el último inning donde el pulso tiembla, donde se cometen errores y te dejan en el terreno antes de hacer el ultimo out.  Esos partidos son muy mentales tanto para el manager como para los jugadores.

La noche del martes en América se vio el desenlace de uno de los partidos de béisbol más emocionantes de los últimos tiempos: la serie mundial de la Casa Blanca. Después de un partido de subidas y bajadas para los dos equipos, la representante de la Liga Americana, Hillary Clinton, y el representante de la Liga Nacional, Donald Trump pusieron punto y final a ese partido con el out 27, ganando Trump con diferencia de dos carreras, hechas en el último inning y dejando en su propio terreno de juego a Clinton.

Lo que era impensable hace un año se hizo realidad: el magnate, tildado de simplón, sexista, machista, xenófobo, homofóbico y pare usted de contar fue elegido presidente de la nación más  poderosa del mundo, ganándole a la persona más preparada que tal vez haya optado por la Casa Blanca hasta ahora. Pero… ¿por qué gana este personaje más propio del show televisivo que de la vida política de Washington DC?

Para explicar esto hay que hablar de las encuestas. Ellas no sólo perciben la estimación del voto, sino los problemas que aquejan a las sociedades. En el caso de EEUU esas sociedades no son una sola, sino 52 sociedades distintas. Para conocer esos problemas se diseñan los grupos focales, que indican cuáles son esos principales problemas que aquejan a una determinada población con características similares. De ese diagnóstico debe partir una estrategia, sobre todo para escoger esos temas cruciales de campañas, que suelen ser pocos pero contundentes.

La campaña de Hillary, desde lejos, pareció centrarse en los temas que preocupan a las poblaciones minoritarias. Esos temas no fueron escogidos a través de este método del grupo focal, sino a través de las habladurías del hoy presidente electo: la homofobia, la xenofobia, el machismo o la falta de capacidades políticas priorizaron antes que cuestiones relacionadas con el empleo, los impuestos, la economía, la salud y la educación, temas todos ellos que suelen preocupar a la mayoría de los ciudadanos de esas 52 sociedades distintas de EEUU.

Trump no ganó, perdió Hillary. Perdió por los temas que escogió tratar en su campaña, perdió por dedicarse a conquistar el voto de las minorías y descuidar el voto de las mayorías (negros y blancos); la candidata se sintió confiada, sobre todo después de cada debate que le daba como ganadora y después de cada apoyo republicano que se le quitaba a Trump. Perdió, además, al dar por ganados estados de tradición demócrata: por ejemplo, Wisconsin y Míchigan no fueron visitados después de las primarias demócratas. Hillary no enamoró: es inteligente y preparada, pero olvidó que a los humanos nos mueven las emociones. Hillary buscó incansablemente el voto latino de Florida y olvidó el voto blanco del estado de las playas bonitas; Hillary atacó a Trump como persona y en eso basó su campaña. Hillary, en definitiva, olvidó que los estadounidenses están casados de los políticos tradicionales y  no generó confianza en el establishment.

Hillary lanzó mal la bola, mientras miraba que los hombres de primera y segunda base no hicieran un doble robo como venían amagando (Florida y Ohio) y permitió que el bateador designado que casi nunca juega (Pensilvania, Wisconsin y Michigan) metiera un home run que la dejó en el terrero. Ganó el equipo de la Liga Nacional, el equipo de Donald Trump, dejando un gran punto suspensivo en lo que será su Gobierno para el mundo entero.

Autora: María Herrera, abogada y experta en políticas aplicadas.

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